ME DIRIJO A VOSOTROS
Podéis sacar agua del manantial, y jamás os faltará el agua de la vida. Solo necesitáis estar dispuestos a buscar el manantial e inclinaros ante este; solo necesitáis desear refrescar vuestra alma y darle fuerza en su peregrinación. Y la fuerza fluirá en vosotros, pues en Mi manantial recibe el verdadero alimento; ya no tendrá que pasar hambre, siempre será alimentada por Mí Mismo; Quien le ha abierto este manantial.
Es el amor de vuestro Padre el que se preocupa por vosotros para que podáis madurar en la Tierra, que toméis el camino hacia Mí, que lleva hacia arriba y que, por lo tanto, requiere fuerza. Es el amor de vuestro Padre el que os lleva al manantial, el que continuamente os ofrece alimento y bebida, y el que os anima a descansar y fortaleceros en ello. Porque el amor de vuestro Padre se preocupa por vuestras almas, que solo pueden lograr su objetivo si se les da fuerza. Y Yo os impartiré esta fuerza porque os falta.
Doy con generosidad, comparto sin medida comida y bebida, pero no os obligo a aceptar Mis dones de amor. Yo os dejo a vosotros la libertad de venir a Mí y dejar que Yo os guíe … Pero también debéis saber que os perjudicáis si no recibís Mi don de la gracia … Debéis saber que no hay sustituto para Mi Palabra, para el Pan del Cielo que alimenta vuestra alma. Debéis saber que un día tendréis que responder por si valorasteis y cómo valorasteis el don de la gracia que se os ofreció … y la Palabra Misma será vuestro acusador … Porque la Palabra Misma vino a vosotros … Yo Mismo Me dirigí a vosotros, y cerrasteis vuestros corazones y oídos a Mi Palabra.
No debéis rechazar Mi Palabra, pues es el mayor don de gracia que se os puede ofrecer en la Tierra; es la prueba más visible de Mi amor, que anhela ayudaros a lograr vuestro objetivo terrenal. Por eso, Yo Mismo vengo a vosotros en la Palabra; Yo os abro el manantial del que brota incesantemente el agua de la vida, que refresca a todo peregrino que se inclina para beber de este.
Cada uno podrá sacar la fuerza de Mi Palabra, cada uno es interpelado por Mi Palabra, sabe acerca de Mi voluntad, y si la sigue, no solo será oyente sino también hacedor de Mi Palabra, y sentirá la fuerza que ahora fluye hacia él de Mí Mismo … Y su alma será salvada, porque una vez que haya recibido la fuerza de Mi Palabra, lo anhelará constantemente … Siempre vendrá a Mí y querrá ser alimentado y dado de beber por Mí; se acercará a Mi mesa y compartiendo la Cena del Señor Conmigo … Porque ahora el Padre puede cuidar de Su hijo constantemente, y su alma jamás tendrá que sufrir carencias.
Por lo tanto, vuestra tarea más importante en la vida terrenal es recibir Mi Palabra, que Me dais la oportunidad de hablaros, que os conectáis Conmigo en la oración, llegando así al “manantial” de fuerza y abriéndoos a hora con anhelo para que Yo pueda refrescaros … Y ahora podéis sacar del manantial de la vida, porque Yo no Me niego; Yo Me doy a cada uno que solo desea Mi don de amor …
Amén